Cáncer de mama, ¡tócate!

Hoy dedicamos este post especial a la mama y a cómo deberíamos concienciarnos sobre su cáncer. Post de Gret de Lou.

En Más Allá del Placer queremos dedicar un post especial a la mama, un órgano sexualmente erotizado y cuya función es básicamente reproductiva.  Por el placer que nos otorga y en honor a nuestra salud decimos: ¡Tócate!

El cáncer de mama afecta también a los hombres, que no están exentos de padecerlo.

Hablar de cáncer es delicado, creemos que es algo lejano y poco probable que nos llegue, «a mí no me va a pasar» y deseamos que así sea.  Sin embargo, el cáncer de mama tiene una elevada incidencia en la mujer española, los datos de la Sociedad Española de Oncología Médica reportan que para 2020 se estiman 32.953 nuevos casos.  Imaginad, estamos hablando de que una de cada ocho mujeres españolas va a tener cáncer de mama en algún momento de su vida.  No olvidemos que este tipo de cáncer afecta también a los hombres que no están extentos de padecerlo y cuya incidencia aumenta, según la AECC.   Aunque en mi post me centre en las mujeres, las recomendaciones que os doy son, por supuesto, válidas también para ellos.

Lo más común es que la aparición del cáncer sea durante la postmenopausia, normalmente después de los 50 años, aunque aproximadamente un 10% se diagnostica en mujeres menores de 40 años las cuales tendrán seguramente otros factores etiológicos que las lleven a ello.

¿Qué es el cáncer de mama?

El cáncer de mama es una proliferación acelerada y no controlada de células del epitelio glandular, células que aumentan enormemente su capacidad reproductiva. Las células del cáncer de mama pueden diseminarse a través de la sangre o de los vasos linfáticos y llegar a otras partes del cuerpo en donde se adhieren y reproducen.  Es lo que conocemos como metástasis.

¿Cuales son sus agentes causales?

¿Conoces los factores que pueden causar cáncer de mama?

Su etiología es multifactorial, se desconoce una causa específica que dé lugar a su desarrollo, pero sí se sabe que son varios los factores de riesgo para padecerlo:

Antecedentes heredo familiares: Esta es una de las causas principales ya que un familiar de primer grado (madre, hermana, hija) que tuvo cáncer de mama hace que se multiplique el riesgo por dos o tres.

Exposición prolongada a hormonas: Las clasificaré en dos tipos de exposición, la primera es la prolongada a hormonas endógenas, que producimos nosotros mismos, específicamente los estrógenos.  Por ejemplo, una menarquía (primera menstruación) precoz, una menopausia tardía o una edad madura al tener el primer parto.

La segunda se refiere a la exposicion a hormonas exógenas, en concreto la que tienen las mujeres que se han sometido a terapia hormonal o métodos anticonceptivos por periodos prolongados.  Por ejemplo, la terapia hormonal sustitutiva después de la menopausia aumenta el riesgo de cáncer de mama al igual que la combinación de estrógenos y progesterona en etapas posteriores a la menopausia.

Edad reproductiva: El no haber tenido ningún embarazo, tener una edad avanzada en la primera gestación, un menor número de partos y el acortamiento del periodo de lactancia puede afectar.

La glándula mamaria está diseñada para amamantar, durante este periodo e incluso durante la gestación, sufre diversos cambios y adaptaciones para alimentar al bebé y para que la lactancia funcione como un factor preventivo este periodo de lactación deberá ser, al menos, de un año.  La lactancia protege la salud de las mamas debido a que producir leche constantemente limita la capacidad de las células mamarias de actuar de manera anormal. Las mujeres mientras más tiempo amamanten y más gestaciones tengan, estarán expuestas a niveles más bajos de estrógenos.

También, como hemos indicado, a este factor hay que añadirle los meses de gestación, en los que el ciclo menstrual queda anulado, la falta de presentación del periodo durante la lactancia y el número de hijos que se tenga.  Se relaciona, como un factor positivo para el no desarrollo de este tipo de cáncer, el hecho de que la mujer durante sus embarazos y lactancias lleve un estilo de vida saludable, desde la alimentación hasta la supresión del consumo de bebidas alcohólicas.

Consumo de alcohol y obesidad: Éstos dos últimos factores de riesgo son modificables. Según un estudio presentado por Danaei y colaboradores (Danaei en al., 2005) citado por la OMS, se concluye que el 21% de todas las muertes por cáncer de mama registradas a nivel mundial son atribuibles al consumo de alcohol, sobrepeso y obesidad, así como a la falta de actividad física.  Esta proporción fue mayor en los países de ingresos altos, hasta un 27%, y el factor más importante fue el sobrepeso y la obesidad. En los países de ingresos bajos a medios, la proporción de cáncer de mama que se atribuía a dichos factores de riesgo era del 18% y la falta de actividad física fue el factor determinante más importante siendo del 10%.

El consumo de alcohol aumenta el riesgo de sufrir cáncer de mama, especialmente del tipo con receptores de hormonas positivos, debido a que puede incrementar los niveles de estrógenos y otras hormonas asociadas con el cáncer de mama. En comparación con las mujeres que no beben, las que consumen tres bebidas alcohólicas por semana tienen un riesgo de un 15% más alto de padecer cáncer de mama. Se afirma, inclusive, que el riesgo de cáncer de mama aumenta otro 10% por cada trago adicional que las mujeres toman de forma regular cada día.  El alcohol también puede aumentar el riesgo de cáncer de mama al dañar el ADN celular.

El tabaco está considerado como otro de los factores causantes del cáncer de mama, entre otros.

El tabaquismo: Está vinculado también a un mayor riesgo de cáncer de mama en las mujeres premenopáusicas, ese 10% del que hablábamos en el artículo, que enferman antes de los 40 años.  Las investigaciones han demostrado también que los fumadores pasivos están vinculados a una mayor predisposición al cáncer de mama premenopáusico.

Entre otros factores de riesgo encontramos la exposición a radiaciones ionizantes, sobre todo en la pubertad, una densidad mamaria elevada en las mamografías, portar mutaciones en ciertos genes o la historia personal de enfermedad proliferativa benigna de la mama.

Campañas de concienciación y detección

Se hace tanto énfasis en las campañas de concienciación para la detección a tiempo porque su pronóstico depende principalmente de la extensión y el progreso de la enfermedad en el momento del descubrimiento, de tal forma que si se realiza un diagnóstico precoz esta será la mejor vía para mejorar y lograr la supervivencia.

Dentro del diagnóstico precoz encontramos dos métodos de detección:

Imagenología: En primer lugar mencionaré la mamografía por ser el método más común de imagen utilizado, sin embargo existen otros métodos como la ecografía o la resonancia magnética.

Las mamografías son imágenes de rayos X en las cuales se pueden detectar zonas con alguna anomalía mamaria.  Este método también puede dar falsos positivos o bien dejar de diagnosticar algún tumor maligno, lo que se llama falso negativo.

La resonancia magnética es un método de exploración radiológica por medio de un campo electromagnético que puede ser necesaria en mujeres con tejido mamario denso o que llevan algún tipo de prótesis o implante mamario.

La autoexploración mamaria: Definitivamente una mujer que se auto explora es una mujer que se responsabiliza de su propia salud, que se cuida en general.  Las campañas lo que buscan es fomentar la autoconciencia y el autocuidado. Durante la autoexploración cualquier nódulo palpable, pequeño abultamiento, cambio de coloración en la piel (en los pezones o mamas), pezones retraídos o algún tipo de secreción del pezón requeríria una visita al especialista.

Pasos para la autoexploración

Controla cualquier alteración que detectes.

Es importante que la realices preferentemente siempre el mismo día del mes, que no sea en tu semana premenstrual o durante la menstruación, ya que la mama puede estar dolorida y con cambios, por lo que se recomienda realizar durante las dos primeras semanas del ciclo.

Paso uno: Colócate frente a un espejo con los hombros rectos y los brazos sueltos a los costados y mira tus mamas, debes observar que tengan el tamaño forma y color normales y que se encuentren bien formadas, es decir, que no presenten ninguna deformación ni inflamación visible.  Observa también tus pezones.

Si encontraras alguna de las siguientes alteraciones deberías consultar inmediatamente a tu médico:

  1. Formación de hoyuelos, arrugas o bultos en la piel.
  2. Cambio de posición de un pezón o surgimiento de pezón invertido (es lo que le llamamos retracción)
  3. Cambio de coloración que puede ir desde un enrojecimiento, sarpullido o inflamación.
  4. Dolor en las mamas o en el pezón.

Paso 2: A continuación levanta los brazos y observa su apariencia, poniendo cuidado también en la zona de las axilas puesto que es desde ahí desde donde comienza la glándula mamaria.

Paso 3: Al estar frente al espejo haz una ligera presión en la areola y observa si sale algún tipo de líquido de tu pezón que pudiera ser transparente, lechoso, amarillento o  sangre.  No sería normal que saliese ninguno de ellos si no te encuentras en periodo de lactancia o has dejado de amamantar recientemente.  Así que si así fuese, deberías consultar a tu médico.

Paso 4: Ahora acuéstate y comienza a palpar las mamas con las manos invertidas es decir tu mama derecha la palparás con la mano izquierda y viceversa. El tacto debe de ser firme y pausado utilizando las yemas de tus dedos.  Mantén los dedos rectos y juntos.  Haz pequeños movimientos circulares, palpa la mama completa de arriba hacia abajo, de un lado hacia el otro, desde la zona de la clavícula hasta la parte superior del abdomen y después desde tu axila hacia el escote.

Intenta seguir siempre el mismo patrón, asegurándote de que has revisado la mama completa.  No olvides palpar también el pezón.

Paso 5: Finalmente palpa las mamas de pie o sentada.  Puedes utilizar algún tipo de aceite o hacerlo mientras te duchas ya que el agua y el jabón ayudan a que resbalen tus dedos y se pueda tocar mejor.

Prevención

El mes de octubre es el de la sensibilización social sobre el cáncer de mama.

Aquí es en donde debemos hacer una pausa para crear concienciación.

Ciertos factores, sobre todo los hereditarios, no podrán ser controlados aunque existen medios a nuestra disposición, la realización de exámenes rutinarios indicados por nuestro especialista, a través de los cuales se conseguirán detecciones oportunas.  En cuanto a los factores reproductivos, hay cierto margen de control si es que hemos decidido no tener hijos o bien tenerlos en edades más avanzadas y además podemos ayudar a su prevención con unos hábitos adecuados y con los chequeos de rutina. Yo soy partidaria en considerar de forma importante el amamantar a nuestros hijos, ya que además de ser beneficioso para nosotras lo es de una forma muy importante para el bebé en cuanto a la prevención de determinadas enfermedades, por el hecho nutricional y el vínculo afectivo que genera con ellos.

El ingerir alimentos no saludables se considera parcialmente responsable del 30% al 40% de todas las formas de cáncer, así que mientras mejor nos alimentemos y nos cuidemos más fortaleceremos mejor nuestro sistema inmune y tendremos menos riesgo de sobrepeso y obesidad.

La vitamina D ayuda al cuerpo a absorber el calcio y en algunas investigaciones se sugiere que las mujeres con niveles bajos de vitamina D presentan un riesgo más alto de desarrollar cáncer.  Es posible que esta vitamina cumpla una función de control del crecimiento celular normal de la mama y pudiera detener el crecimiento de las células cancerígenas.

Para obtener dicha vitamina es importante la exposición a la luz del sol durante las horas de mayor intensidad, unos 15 minutos tres veces por semana.  Esto puede incluso aportar más vitamina D que las dosis diarias recomendadas de ingesta. Los suplementos están indicados únicamente después de la revisión, por parte de un médico, de los niveles de vitamina D con una analítica.

Se habla también, en determinadas investigaciones, de la exposición a sustancias químicas presentes en los cosméticos. Se indica que muchas de esas sustancias se consideran destructoras hormonales y que pueden afectar el modo en que los estrógenos y otras hormonas actúan en el cuerpo, rompiendo su equilibrio.

Hay dos grupos de sustancias químicas cuyo vínculo con el cáncer de mama se está estudiando, por un lado están los parabenos (metilparabeno, propilparabeno, etilparabeno, butilparabeno) que se encuentran en muchos productos de cosmética incluidos maquillajes, humectantes, productos para la limpieza y cuidado del cabello, afeitado, desodorantes y antitranspirantes. Aunque éstos penetran en la piel y se han hallado parabenos en el tejido mamario y en el cáncer de mama, también se han encontrado en otros tejidos del organismo, todo ello derivado de su amplio uso.

La otra sustancia son los ftalatos, utilizados también en productos de limpieza y cuidado personal, en los esmaltes de uñas y spray para el cabello.  Esta sustancia química puede ser destructora del equilibrio de otras hormonas que interactúan con los estrógenos, incluida la testosterona.

Algo que no hubiésemos imaginado, o que poco, se menciona es la exposición a la luz de noche.  Todas aquellas mujeres médicas, enfermeras, policías, etc… que trabajan por la noche tienen un mayor riesgo de contraer cáncer de mama en comparación con mujeres que trabajan de día.  Varios estudios lo vinculan con los niveles de melatonina, la hormona que regula el sueño y que  llega a su pico de producción en la noche y es más baja durante el día.  Las mujeres que trabajan de noche están expuestas solamente a lo que llamamos luz externa de noche y sus niveles de melatonina se mantienen bajos.

Si perteneces a este grupo de mujeres, para poder prevenir este riesgo, sería adecuado que durante el día, mientras duermes, instales cortinas de oclusión total en las ventanas de la habitación o dejes apagadas las luces si te despiertas de noche y que uses bombillas de bajo voltaje. Hay quien toma suplementos de melatonina que les ayuda a dormir mejor, sin embargo no existen investigaciones que relacionen la toma de suplementos de melatonina y el riesgo de cáncer de mama.  Antes de tomarlos debes consultar a tu médico.

Además de todo lo expuesto se ha estudiado al incidencia del uso de plásticos y BPA (sutancia sintética que se encuentra en muchos productos de plástico rígido, en revestimientos de latas y en la recipientes que almacenan alimentos)  porque al ser su actividad, en el organismo, similar a la del estrógeno lo convierte en un destructor hormonal (como sucede con muchos otros químicos de los plásticos) lo que rompe el equilibrio normal del cuerpo.  Es por ello por lo que siempre es mejor llevar tu propia agua filtrada en un contenedor de vidrio, acero o cerámica y reducir la cantidad de comida enlatada que comes.  Al comprar, fíjate detalladamente en los símbolos de reciclado de los plásticos y los envases.  Evita que tengan BPA. Los plásticos con el símbolo de reciclado 2, 4 y 5 por lo general se consideran aptos para su uso, los que contienen el símbolo 1 no deberán usarse más de una vez, como por ejemplo en el agua embotellada.

No cocines alimentos en contenedores de plástico, ni uses bolsas para hornear o cocinar al vapor, los residuos del plástico pueden pasar a los alimentos cuando se calientan en un horno regular o al microondas.  Usa vidrio, porcelana, metal cubierto con esmalte o sartenes, ollas y contenedores de acero inoxidable, especialmente si los alimentos o bebidas están calientes.

Existen también estudios realizados sobe la incidencia sobre el cáncer por las sustancias de las pantallas solares  o las sustancias químicas usadas en parques y jardines.

Video de El Mundo

Comparte esta información con todas las personas de tu entorno. Amarnos es cuidarnos, y no solamente en octubre, mes de sensibilización sobre el cáncer de mama.  Intentemos recordarlo siempre, con campañas de prevención y con campañas de recaudación de fondos.  Necesitamos crear conciencia sobre la detección oportuna y la prevención. ¡Súmate a la causa!

 

Referencias :  OMS cáncer de mamabreastcancer.org, seom.org
Imagen de portada: Gret de Lou

 

 

 

 

 

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