Historia de las medias, la liga y el liguero

La historia sobre los orígenes de las medias, la liga y el liguero está entrelazada, pues las dos segundas prendas surgieron como una necesidad a partir de la primera. Pero vayamos por partes.

Los romanos adoptaron esta prenda de los pueblos germanos, que las utilizaban para protegerse del frío.

En su inicio, las medias eran conocidas como “calzas” ya que cubrían desde la cintura hasta los pies. El nombre de medias proviene de “medias calzas” que eran la mitad de las calzas. Al parecer fueron los romanos quienes adoptaron esta prenda de los pueblos germánicos.

Durante la Edad Media, en Europa, se fueron llevando calzas cada vez más largas, pero hasta mediados del siglo XV eran utilizadas exclusivamente por los hombres y sólo en el siglo XX pasarían a llamarse medias.

Cuando el uso de medias ya era popular entre las mujeres, en Estados Unidos, inicialmente se confeccionaron de seda japonesa, pero la Primera Guerra Mundial paralizó el suministro de seda de Japón y esto supuso un impedimento para su fabricación.

En torno al año 1938 surge el nailon (nylon) y se comienzan a fabricar las primeras medias de ese material.

Afortunadamente, poco después surgió un nuevo material, el nailon, con mayor elasticidad y resistencia que la seda. El 15 de mayo de 1940 pasó a la historia como el día que se vendieron por primera vez las medias de nailon en las tiendas de Estados Unidos, con un récord de ventas. A finales de ese año se habían vendido 64 millones de medias de nailon. Este boom no duró mucho ya que durante la Segunda Guerra Mundial la producción de este material se destinó a hacer paracaídas y otros objetos para el ejército de Estados Unidos. En esos años, algunas mujeres tuvieron que recurrir a pintar costuras falsas en la parte posterior de sus piernas para simular que llevaban medias.  Tras el fin de la guerra las ventas subieron como nunca, hasta los años 60 con la llegada de la licra que es el material que se utiliza actualmente.

Y en medio de toda esa historia, es cómo surge la liga y, posteriormente, el liguero. Veamos de qué manera ocurrió.

Del mismo modo que las medias, aunque hoy en día se considere la liga una prenda femenina, esta era usada por los hombres para sujetarse las calzas. En realidad, eran dos ligas, una para cada pierna, y solían ir colocadas a la altura de las pantorrillas.

Hasta el siglo XVIII, no se popularizó el uso de las medias por parte de las mujeres, principalmente en Francia por las damas de la corte y burguesas, y con ello también se pusieron de moda las ligas para evitar que las medias resbalasen.

El cancán se popularizó en los cabarets franceses durante la Belle Époque.

Durante la Belle Époque, bailes como el cancán en los famosos cabarés franceses, se popularizaron mostrando la ropa interior femenina y las ligas estaban muy adornadas para complementar la ropa de las bailarinas.

En la actualidad el uso de la liga se limita básicamente a una tradición de las novias en el día de su boda como símbolo de buena fortuna. El novio tiene que sacársela de la pierna con la boca y arrojarla a una multitud de solteros para ver quien tiene la suerte de atraparla. Dicha tradición al parecer se remonta a la Edad Media.

El liguero se incorporó inicialmente al corsé para, más adelante, ser una prenda independiente.

El liguero tardó bastante más en aparecer, y no fue hasta la década de 1920 que los fabricantes de corsés comenzaron a incorporar el liguero a la parte inferior del corsé. Se consolidó como un símbolo femenino a lo largo del siglo XX en Europa.

Sobre los orígenes del liguero existen algunas historias, entre ellas que su inventor fue Gustave Eiffel (el ingeniero de la torre Eiffel en París). Cuenta la leyenda que una noche que salía a cenar con su esposa se dio cuenta de que ésta llevaba las medias caídas y arrugadas, de manera que al día siguiente cogió unas cintas de seda, unas gomas y unas pinzas y creó el primer liguero de la historia. Este hecho apareció impreso en una revista francesa en la década de 1980, pero al parecer se trataba de una publicación satírica por lo que se deduce que sería falso.

Las medias, las ligas y los ligueros se han convertido en una infalible herramienta de seducción.

En los años 70, cuando aparecen los pantys con autosujeción, el liguero cae en desuso y sólo a finales de siglo comienza a resurgir, pero con un marcado componente erótico e incluso fetichista.

De esta manera, medias, ligas y, sobre todo, ligueros son actualmente prendas de lencería que nacieron con una funcionalidad, pero que con el paso de los tiempos han ido evolucionando hasta convertirse en prendas para seducir.

 

 

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Esta entrada tiene 4 comentarios

  1. Avatar

    Hola Ester!

    Estos artículos que hoy nos traes su Historia, siempre me han llamado la atención Así que estoy muy contento de aprender más de ellos. De lo que mencionas sobre la guerra, yo recuerdo años después, por supuesto, como todavía no había las que hoy, ni al precio de las de hoy; y por lo tanto las llevaba a que las arreglaran.

    Y de los términos, fíjate que es curioso como los países van cambiando. Me ha tocado leer como un término no significa exactamente lo mismo. En Sudamérica, creo les siguen diciendo calzas. Acá en México, pantys, son lo que en España bragas y acá a lo que entiendo ustedes llaman pantys le pusieron pantimedias o medias.

    Y lo que me encanta es cómo paso de uso común masculino a prenda de seducción femenina. Y cómo incluso hoy existen opciones que ayudan a la salud, al menos eso dicen. Lo cierto es que ahora son mucho más cómodas y con muchas opciones a elegir. Y del liguero, aunque nunca lo he visto en vivo, más que en aparadores, creo que esa simple pieza da un extra de seducción y sensualidad.

    Siempre un placer leerte y descubrir más de temas tan apasionantes.

    Bonita semana! Saludos 🙂

    1. Ester Álvarez G.

      Gracias por tus interesantes aportaciones, Ramón. Es curioso cómo la terminología muda de un lugar o otro. 😉

  2. Avatar

    Me reencantan tus artículos. Ya sabes que la historia es mi debilidad. Además, esta historia en concreto no la conocía. Así que doble placer.
    Que disfrutes de estos días de descanso.
    Besicos

    1. Ester Álvarez G.

      Gracias Mary, es un placer también tener tu presencia por aquí y leer tus comentarios. Además viniendo de una entendida en estos temas se reciben los halagos con más cariño 😀

      Buen descanso para ti y un abrazo fuerte 😉

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