Digisexualidad

Nuestra colaboradora Gret de Lou nos explica qué es la digisexualidad y las complicaciones afectivo-sexuales que esta práctica nos puede llegar a provocar.

La tecnología avanza a pasos agigantados desde el siglo pasado.  Para las nuevas generaciones forma parte de su vida y de su día a día.  Se dice que los jóvenes nacen con el «chip de la tecnología» y es por ello que se tiende a normalizar diversas interacciones con el mundo digital que cada día resultan más sorprendentes, como es el caso de la inteligencia artificial.

Por supuesto que los avances tecnológicos son positivos en distintos aspectos de nuestra vida, quién no disfruta de un buen sistema de domótica en casa, de poder programar funciones a distancia, de tener nuestros propios asistentes digitales como Siri o Alexa o de utilizar relojes digitales que nos pueden incluso a ayudar a tener una mejor salud.  La sexualidad y la juguetería erótica tampoco se quedan atrás y hoy en día puedes encontrar en el mercado desde vibradores con mando a distancia, hasta juguetes programables a través de una app. Todo ello forma parte de los juegos eróticos de muchas personas que los usan solos o en pareja.

Hay quienes usan la tecnología para mantener relaciones sexuales. Imagen de @amrothman en Pixabay.

Pero, ¿qué es la digisexualidad?

Las personas que se identifican como digisexuales se encuentran muy unidas a la tecnología.  Este término fue acuñado por el doctor Neil McArthur y la doctora Markie L.C. Twist (2019, The Rise of Digisexuality: Therapeutic Challenges and Possibilities) que lo definieron así «dícese de aquellas personas que utilizan la tecnología, incluido teléfonos móviles, plataformas como Zoom, Skype, FaceTime hasta realidad virtual y robots para prácticas sexuales».

Cada vez son más las personas que disfrutan de este tipo de tecnologías.  Su uso aumentó con el confinamiento debido a la llegada del coronavirus. Fueron muchas las parejas, e individuos, que empezaron a usar la vía telemática para poder mantener cierta intimidad y disfrutar de su erotismo y sexualidad.  Pensad también que, aunque no lo creáis, existen personas que lo único que les interesa es poder controlar, con sus dispositivos tecnológicos, algún artefacto que se adhiera a su pene o a su vulva y que no han tenido contacto sexual con ningún ser humano.  Su preferencia sexual es tecnológica porque realmente no tienen interés en practicar sexo con nadie, ni mucho menos desean mantener algún tipo de relación afectiva.

La digisexualidad ha traspasado las pantallas y ha llegado a la industria de la juguetería para desarrollar robots de compañía que ven mejoradas sus capacidades para satisfacer las necesidades y gustos de sus usuarios.  De hecho, hay quien goza sexualmente de este tipo de robots personalizados, que pueden incluso contar con una inteligencia artificial impresionante, y reconocen estar verdaderamente atraídos y enamorados de ellos además de no necesitar su consentimiento para desarrollar determinadas prácticas sexuales.

El uso de muñecas y muñecos sexuales es cada vez más habitual.

Es cierto que en la gama alta de estos robots se ha logrado introducir la particularidad de que los mismos puedan negarse a practicar sexo, a no estar siempre disponibles.  Se les programa para que, si se les toca de forma irrespetuosa, respondan con un NO a su dueño humano y para que actúen de forma más tierna cuando sean acariciados más suavemente.  A pesar de ello, no olvidemos que no tienen placer propio y, seamos conscientes de que el disfrute, en la respuesta sexual humana, proviene de proporcionar placer a nuestras parejas o acompañantes sexuales, gozando cuando vemos que ellos o ellas también disfrutan. Las principales empresas desarrolladoras de muñecas sexuales, que ganan cantidades millonarias, contemplan dentro de sus próximos proyectos y, estando seguros de lograrlo, la capacidad de los robots para complacer las necesidades y fantasías sexuales con la máxima eficacia.

Educación afectivo sexual

Os pido una reflexión, ¿el verdadero objetivo de tener una pareja es complacerle y servirle en todas sus fantasías, deseos y anhelos? A mí me parece que esto contribuye a crear una sociedad mucho más egocéntrica, egoísta, enfocada a poseer cosas sin dar nada cambio, sólo dinero.  Una sociedad que busca hacer realidad sus fantasías sin consentimiento real, sin buscar a alguien que, por voluntad propia, coincida en los mismos objetivos y formas de satisfacción.

Toda esta evolución sexual tecnológica hace que, dentro del ámbito de la sexualidad, se comience a enfatizar sobre la importancia de la educación afectivo sexual. La satisfacción física y mecánica que produce el uso de este tipo de productos deja de lado algo esencial para el ser humano, que es la capacidad y necesidad de relacionarse emocionalmente.  La interacción humana permite lidiar con las emociones y desarrollar todas esas habilidades de comunicación y empatía que se necesitan para mantener un encuentro erótico con otra persona.  Encuentro basado en el disfrute y el respeto y en el que, los que forman parte de él, puedan dar o no su consentimiento a determinadas prácticas.

Las mejores 10 app para ligar, según top10-sitiosdecitas.es. Según esta página Be2 es la mejor de todas.

Al menos con los encuentros puntuales que surgen de las aplicaciones para ligar en los que solo se busca «follar», se cuenta con el consentimiento de la otra parte y esa búsqueda, interacción y contacto se realiza.  Todo esta «caza natural» contribuye al placer, a la erótica y a la satisfacción dentro de la sexualidad.

No todo es blanco o negro

Uno de los aspectos positivos de la digisexualidad es que puede resultar una herramienta sexual muy útil para personas con discapacidad.

En Inglaterra se ha celebrado ya un segundo congreso internacional sobre el amor con los robots en el que algunos expertos en la materia opinaron que puede ser un producto beneficioso para personas discapacitadas, que hayan sufrido la pérdida de un ser querido, que se sientan solos o que hayan perdido algún miembro del cuerpo. ¿Qué opináis?

Mi opinión difiere en parte de la de estos profesionales.  Al igual que otros expertos en sexología y en relaciones humanas pienso que la tecnología es sumamente útil en personas con discapacidad ya que pueden disfrutar de los beneficios, tanto de robots como de otros dispositivos electrónicos, que les pueden proporcionar placer y satisfacción sexual.  Teniendo en cuenta que las limitaciones de muchas de estas personas pueden tener que ver con problemas en la capacidad de relacionarse, y que a nadie se le puede negar el derecho a satisfacer sus necesidades sexuales, la digisexualidad puede ser de gran apoyo.

Aun así, creo que los individuos que se sienten solos, por el motivo que sea, deben buscar ayuda específica para trabajar sus emociones y aprender a relacionarse afectivamente con otras personas, no limitándose a una sexualidad digital exclusivamente.  Es importante que aprendan a desarrollar sus habilidades y que encuentren las causas de por qué no pueden construir relaciones exitosas. La solución no es negarse esa posibilidad y vivir acompañado de un robot, lo cual no le hace una persona sana, sino construir sus afectos y buscar el motivo por el cual no pueden o saben relacionarse de otra forma.

Podemos ver situaciones extremas, sobre todo en Asia, en donde hay quienes se sientan en una mesa de un restaurante a cenar con su pareja robótica o los llevan de paseo en cochecitos o sillas de ruedas intentando mantener conversaciones con ellos.

«Los burdeles de muñecas sexuales en Europa»

Documental de la BBC

Acceso exclusivo desde Youtube

La polémica es amplia y variada, los seres humanos hemos nacido para ser seres sociales, algunos decidimos vivir en pareja y otros prefieren conservar su independencia, pero con relaciones sanas basadas en el respeto, consenso y convivencia.

Os pregunto de nuevo… y vosotros, ¿qué opináis de la digisexualidad ?

 

 

 

 

 

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Esta entrada tiene 3 comentarios

  1. Carla Mila

    Espléndido artículo. Ya sabemos cómo será el futuro de las relaciones. Y lo cierto es que me parece triste. Donde esté el calor humano, jamás estas vías podrán superarlo.
    Gracias por compartir y feliz semana!!!
    Saludos!

    1. Gret de Lou

      Así es Carla, gracias por escribir como siempre y esperemos que podamos seguir fomentando los vínculos, los afectos y como bien dices el calor humano, un abrazo!

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