¿Qué es el beso blanco?

El beso blanco es una práctica sexual muy de moda, pero que puede implicar riesgos. La psicóloga y sexóloga Loli Pozo Ortiz nos explica qué hay que tener en cuenta para llevarla a cabo.

El beso blanco, también llamado bola de nieve, es una práctica sexual que se está poniendo de moda y que cada vez se realiza con más frecuencia. Con el afán de seguir innovando en las relaciones sexuales introducimos nuevos juegos en nuestras relaciones sin conocer bien de qué se tratan y sus posibles riesgos.   Esta práctica suele aparecer en las películas porno, así que alguno de vosotros la habréis visto en más de una ocasión y, otros muchos, no sabréis qué es.

En el beso blanco pasamos el semen de una boca a otra con un beso.

¿Por qué puede ser peligroso el beso blanco?

Consiste en practicar sexo oral al hombre hasta conseguir su eyaculación y guardar el semen en la boca, sin tragarlo, para después pasárselo a través de un beso, de ahí su nombre.  Como veis, el protagonista de esta práctica es el semen y éste puede ser portador de multitud de enfermedades o infecciones de transmisión sexual, por lo que es importante conocer los posibles riesgos de este juego.

Puede parecer un práctica sexual inocente, pero debemos tener en cuenta que cualquier acción en la que entre en contacto el semen, la sangre o el flujo vaginal junto con la posibilidad de que exista alguna herida o mucosa de por medio, NO es una práctica segura.  Por tanto, el beso blanco es una forma de practicar sexo no seguro, siendo algo muy parecido a practicar relaciones sexuales sin protección.

Si tenemos en cuenta esto, estamos ante una práctica con un altísimo riesgo de contagio de ETS o ITS y por tanto expone a los que la llevan a cabo a muchos riesgos para la salud.  Al no utilizar ningún método de protección el semen viaja de una persona a otra y puede transportar bacterias infecciosas y virus.  De esta forma, los participantes del juego quedan expuestos a enfermedades como el VIH, la clamidia, la sífilis, el herpes, la gonorrea, el virus del papiloma humano o la hepatitis B y C.   Sobre todo si quien recibe el semen tiene alguna lesión o herida bucal interna.

Por muy excitante que pueda parecer esta práctica sexual o cualquier otra, lo más importante es la salud y evitar riesgos innecesarios

 

¿Cómo practicar el beso blanco de forma segura?

Muchas parejas lo realizan porque les resulta excitante culminar un encuentro sexual de una manera diferente, siendo una forma de cambiar hábitos y una alternativa para introducir nuevas sensaciones y estímulos en la relación.

Lo que en el sexo para algunos puede resultar excitante, para otros puede ser muy desagradable.

Teniendo en cuenta los riesgos de los que hemos hablado, es muy importante realizar esta práctica con una pareja estable y sana.   No es aconsejable realizarlo con parejas esporádicas o que suelan mantener relaciones con distintas parejas sexuales.  No olvidemos que muchos hombres y mujeres no tienen conocimiento de estar infectados de alguna enfermedad de transmisión sexual y, aunque no haya mala intención, podrían ser transmisores de alguna ETS.

Por muy excitante que pueda parecer esta práctica sexual o cualquier otra, lo más importante es la salud y evitar riesgos innecesarios. Siendo primordial la confianza y la seguridad entre la pareja que va a realizarlo.

Lo que está claro es que en el sexo hay multitud de posibilidades, posturas y juegos para todos los gustos; y lo que prima es el acuerdo entre la pareja y conocer bien los riesgos de lo que hacemos. Centrándonos en el beso blanco, la realidad es que para algunas parejas puede resultar realmente placentero y excitante, pero para otras puede ser desagradable. Así que, como en cualquier aspecto de la sexualidad, juega un papel básico la comunicación entre la pareja y a partir de ahí decidir si se quiere llevar a cabo o no, insisto, siempre conociendo bien los riesgos a los que nos exponemos.

 

“La salud no se valora hasta que llega la enfermedad”

Thomas Fuller

 

 

 

 

 

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